El dirigente político planteó una hoja de ruta basada en acuerdos, garantías, reinstitucionalización y recuperación nacional, y aseguró que Venezuela necesita avanzar con “paciencia activa” hacia una transición que genere estabilidad y condiciones para unas elecciones verdaderamente democráticas
Caracas, 20 de agosto de 2026.– El dirigente político, excandidato presidencial y exrector del Consejo Nacional Electoral (CNE), Enrique Márquez, presentó este jueves el Pacto por Venezuela, una iniciativa que propone la construcción de un amplio acuerdo nacional para acompañar el proceso de estabilización, recuperación, reinstitucionalización y transición democrática del país.
Durante un encuentro con medios de comunicación celebrado en Caracas, Márquez sostuvo que Venezuela atraviesa una oportunidad histórica que debe ser aprovechada para reconstruir las instituciones, recuperar la economía, garantizar la convivencia política y establecer las bases de una democracia estable y duradera.
El dirigente afirmó que la transición venezolana debe entenderse como un proceso y no simplemente como un acontecimiento electoral. En ese sentido, sostuvo que la celebración de elecciones debe estar acompañada por la recuperación de las instituciones y por garantías suficientes para todos los sectores del país.
Márquez defendió la necesidad de actuar con “paciencia activa”, una actitud que, explicó, no significa resignación ni pasividad, sino trabajar para acelerar los cambios necesarios sin poner en riesgo la estabilidad del país ni las posibilidades de éxito del proceso de transición.
Un pacto abierto a todos los venezolanos
El Pacto por Venezuela se plantea como un espacio de encuentro para ciudadanos, organizaciones políticas, sectores económicos y sociales, trabajadores, empresarios, universidades, organizaciones de la sociedad civil y venezolanos dentro y fuera del país.
La propuesta parte de la necesidad de construir un marco compartido de garantías que permita superar definitivamente la confrontación política y avanzar hacia un país donde las diferencias puedan resolverse mediante instituciones democráticas.
Márquez insistió en que la reconstrucción nacional no puede ser responsabilidad exclusiva de una parcialidad política.
El planteamiento busca, por el contrario, establecer compromisos fundamentales alrededor de la democracia, la paz, la convivencia republicana, la recuperación económica, el respeto a la Constitución y la garantía de no repetición de las prácticas que condujeron a la fractura institucional y social del país.
“Hay que desmontar el aparato ineficaz, represor y corrupto”
Durante su intervención, Márquez también afirmó que la transformación democrática de Venezuela exige modificar profundamente las estructuras que durante años debilitaron al Estado y sus instituciones.
“Hay que desmontar el aparato ineficaz, represor y corrupto del madurismo”, afirmó el dirigente al referirse a la necesidad de construir una nueva institucionalidad al servicio de los ciudadanos.
Márquez sostuvo que ese proceso debe realizarse evitando que la transición derive en nuevas formas de persecución o exclusión política. El objetivo, señaló, debe ser sustituir un modelo de dominación por un verdadero Estado democrático, constitucional y de derecho.
Estados Unidos como acompañante del proceso
Márquez expresó asimismo su respaldo al proceso de tres fases promovido por Estados Unidos para Venezuela y destacó la importancia del acompañamiento internacional para lograr la estabilización y reinstitucionalización del país.
En su planteamiento, el respaldo internacional debe contribuir a que Venezuela pueda recuperar progresivamente su institucionalidad y generar las condiciones políticas, económicas y sociales necesarias para culminar exitosamente la transición.
El dirigente defendió además las iniciativas de diálogo entre los distintos sectores políticos venezolanos y consideró positivo cualquier mecanismo que contribuya a acelerar la solución de la crisis y la recuperación de las instituciones.
Elecciones como culminación de una transición con garantías
Uno de los principales planteamientos formulados durante la presentación estuvo relacionado con el futuro electoral del país.
Márquez sostuvo que Venezuela tendrá que acudir a elecciones como parte fundamental de la recuperación democrática, pero advirtió que el proceso electoral debe producirse sobre bases institucionales sólidas, con garantías y condiciones que permitan que la voluntad de los venezolanos sea respetada.
La transición, explicó, debe avanzar progresivamente hacia la recuperación plena de la soberanía popular y de las instituciones encargadas de garantizar el ejercicio democrático.
Por ello, señaló que el debate nacional no debería concentrarse únicamente en cuándo habrá elecciones, sino también en qué condiciones institucionales deben construirse para garantizar que esas elecciones permitan cerrar definitivamente el ciclo de confrontación y abrir una nueva etapa democrática.
Recuperación económica y atención a las necesidades de la gente
El Pacto por Venezuela incorpora también la recuperación económica y social como uno de los componentes centrales de la transición.
La propuesta sostiene que los cambios políticos deben traducirse en resultados concretos para la población: recuperación del poder adquisitivo, generación de empleo, servicios públicos eficientes, seguridad jurídica, inversión, reconstrucción de la infraestructura y creación de oportunidades que permitan mejorar la calidad de vida de los venezolanos.
Para Márquez, la transición debe ser evaluada no solamente por los cambios políticos que produzca, sino también por su capacidad para mejorar progresivamente las condiciones de vida de los ciudadanos.
Reconciliación sin impunidad
Otro de los componentes fundamentales del Pacto es la construcción de mecanismos de reconciliación y justicia que permitan superar décadas de confrontación.
La propuesta plantea avanzar hacia un sistema de justicia transicional capaz de garantizar derechos, establecer responsabilidades y favorecer la reconciliación nacional, evitando tanto la impunidad como la utilización de la justicia como instrumento de retaliación política.
El propósito es crear garantías para que todos los venezolanos puedan participar en la reconstrucción democrática dentro del marco constitucional.
Una convocatoria a los venezolanos
Al presentar la iniciativa, Márquez convocó a los venezolanos, independientemente de sus posiciones políticas, a incorporarse a la discusión y construcción del Pacto por Venezuela.
La propuesta está concebida como un documento abierto a la adhesión ciudadana y a la incorporación de distintos sectores de la sociedad venezolana.
El dirigente insistió en que el desafío que enfrenta Venezuela supera los intereses de cualquier organización o liderazgo individual y requiere construir un propósito nacional compartido.
El Pacto por Venezuela busca así convertirse en una plataforma ciudadana y política para alcanzar acuerdos mínimos sobre el país que debe surgir de la transición: una Venezuela democrática, institucional, productiva, reconciliada y capaz de garantizar oportunidades y derechos para todos sus ciudadanos.
“Este no puede ser el proyecto de una persona ni de un partido. Tiene que ser el proyecto de un país”, fue el espíritu que Márquez planteó al convocar a los venezolanos a participar activamente en la construcción de esta nueva etapa nacional.
Pueden consultar el pacto y su contenido en pactoporvenezuela.org
