Carta abierta al pueblo venezolano
Hermanos venezolanos:
Desde mi liberación del Helicoide, el pasado 8 de enero de 2026, he dedicado estos meses a la reflexión, al estudio de nuestra realidad nacional y, especialmente, al encuentro y la conversación con cientos de venezolanos de distintas regiones, sectores, edades, profesiones, oficios y maneras de pensar.
He escuchado sus preocupaciones y temores, pero también sus esperanzas, sus aspiraciones y su inmenso deseo de ver nuevamente a Venezuela de pie. De esas conversaciones he obtenido una convicción cada vez más profunda: nuestro país necesita encontrar un camino común que nos permita superar definitivamente la prolongada crisis que hemos padecido y construir juntos una nueva etapa de nuestra historia.
Esta experiencia también me ha confirmado una realidad que no podemos seguir ignorando: Venezuela requiere un cambio profundo no solamente en sus instituciones, sino también en la manera en que concebimos y ejercemos el poder, en la relación entre los ciudadanos y el Estado y, particularmente, en nuestra forma de entender y practicar la política.
Durante demasiado tiempo, la disputa por el poder sustituyó la búsqueda del bien común. La imposición, la exclusión, la intolerancia y la confrontación permanente debilitaron nuestra convivencia, deterioraron la confianza entre los venezolanos y erosionaron principios esenciales del Estado de derecho.
Esa realidad debe cambiar.
Los acontecimientos ocurridos el 3 de enero de 2026 y todo lo vivido durante estos últimos meses nos recuerdan la enorme complejidad del proceso que tenemos por delante. Venezuela atraviesa una etapa de transformación y transición que nos obliga a dejar atrás las prácticas y los modelos que condujeron al país a su profunda crisis y comenzar la construcción de una República en la que todos los venezolanos podamos vivir con libertad, justicia, seguridad, dignidad y oportunidades.
En este proceso, la comunidad internacional puede y debe continuar desempeñando un papel relevante de acompañamiento y respaldo. La ruta planteada por el Presidente Donald Trump, el Secretario de Estado Marco Rubio y la Administración de los Estados Unidos de América, junto con el respaldo de otros actores democráticos de la comunidad internacional, representa una oportunidad
para avanzar hacia la recuperación institucional, la estabilidad política, la prosperidad económica y la plena reinserción de Venezuela en el mundo.
Pero ninguna nación puede ser reconstruida únicamente desde afuera.
La reconstrucción de Venezuela debe tener a los venezolanos como protagonistas.
Tenemos una responsabilidad histórica que no podemos delegar: participar, aportar, superar nuestras diferencias, reencontrarnos como nación y construir las bases del país que queremos entregar a las próximas generaciones.
Como ha señalado el Secretario de Estado Marco Rubio, la construcción del futuro de Venezuela trasciende la celebración de elecciones y exige la participación de los distintos sectores de la sociedad venezolana. Ese desafío nos corresponde a todos.
En este contexto, valoramos el proceso de trabajo conjunto que se viene desarrollando entre la actual Asamblea Nacional, presidida por Jorge Rodríguez, y una delegación de diputados de la Asamblea Nacional de 2015, liderada por Dinorah Figuera, orientado al fortalecimiento institucional y democrático de Venezuela.
Consideramos que cualquier iniciativa encaminada a reconstruir la institucionalidad, ampliar los espacios democráticos y facilitar una transición estable debe ser acompañada por una participación activa de la sociedad venezolana, mediante propuestas, ideas y mecanismos que contribuyan a enriquecerla y fortalecerla.
Pero la transición venezolana no puede limitarse exclusivamente a acuerdos entre dirigentes políticos o instituciones.
Debe incorporar a la sociedad.
A los trabajadores y empresarios. A los estudiantes y educadores. A nuestros campesinos y productores. A los profesionales y emprendedores. A las comunidades organizadas. A las iglesias y organizaciones sociales. A quienes permanecen en Venezuela y a los millones de venezolanos que hoy viven fuera de nuestras fronteras.
Todos tenemos algo que decir y que aportar.
De esa convicción surge el PACTO POR VENEZUELA.
Una iniciativa ciudadana concebida para promover un gran encuentro nacional y construir, mediante la participación de los venezolanos, un acuerdo fundamental sobre los principios, valores, garantías y objetivos que deben orientar esta nueva etapa de nuestra República.
El PACTO POR VENEZUELA no pretende imponer una visión única del país.
Por el contrario, nace del reconocimiento de nuestra diversidad y de la necesidad de encontrar, dentro de nuestras legítimas diferencias, aquellos principios esenciales capaces de unirnos como nación.
Queremos identificar nuestras coincidencias, recuperar nuestra capacidad de escucharnos y construir juntos acuerdos sobre los grandes temas que determinarán nuestro futuro.
El documento que hoy presentamos es, por ello, un punto de partida y no un punto de llegada.
Es una propuesta abierta a la discusión, al análisis y al enriquecimiento colectivo. Una invitación a todos los venezolanos, sin exclusiones, a aportar ideas, formular propuestas y participar en la construcción de una visión compartida sobre la Venezuela que queremos.
El PACTO POR VENEZUELA propone recuperar plenamente la vigencia de nuestra Constitución, fortalecer las instituciones de la República, garantizar los derechos y libertades de todos los ciudadanos, reconstruir la confianza, promover la reconciliación nacional y establecer las bases para una Venezuela moderna, democrática, productiva y próspera.
Una Venezuela donde las diferencias políticas nunca vuelvan a convertirnos en enemigos.
Una Venezuela donde nadie sea perseguido por sus ideas.
Una Venezuela donde el Estado esté al servicio del ciudadano y no el ciudadano sometido al Estado.
Una Venezuela donde el trabajo, la educación, la inversión y el emprendimiento vuelvan a ser caminos de progreso.
Una Venezuela capaz de ofrecer oportunidades para que nuestros jóvenes puedan construir su futuro en su propia tierra y para que quienes tuvieron que marcharse puedan, si así lo desean, regresar.
Queremos que esta iniciativa sea discutida ampliamente y fortalecida mediante mecanismos de participación ciudadana, tanto digitales como presenciales.
Aspiramos a que venezolanos dentro y fuera del país puedan conocerla, debatirla, cuestionarla, mejorarla y, finalmente, hacerla suya.
Trabajadores, empresarios, estudiantes, profesionales, productores, mujeres, líderes sociales y religiosos, representantes políticos, organizaciones ciudadanas y venezolanos independientes están llamados a participar.
Porque ninguna persona, organización, partido político o sector puede atribuirse por sí solo la reconstrucción de Venezuela.
Esta tarea pertenece a toda la nación.
Debemos incorporarnos a esta nueva etapa con nuestras ideas, nuestro trabajo y nuestra experiencia; con disposición para colaborar más que para confrontar; con la madurez necesaria para comprender la complejidad del momento histórico que atravesamos y con la firme convicción de que Venezuela puede recuperar la estabilidad, la democracia, la prosperidad y la convivencia entre sus ciudadanos.
Por eso, hoy quiero invitarlos personalmente a participar.
Los invito a leer el PACTO POR VENEZUELA.
A discutirlo.
A cuestionarlo.
A enriquecerlo.
A proponer.
Y, si consideran que expresa los principios fundamentales sobre los cuales debemos reconstruir nuestra República, a acompañarlo y suscribirlo.
A través de pactoporvenezuela.org y de nuestras redes sociales @pactoporvenezuela, estaremos informando sobre las actividades, encuentros y avances del proceso de consulta, así como recibiendo propuestas, aportes y adhesiones de venezolanos dentro y fuera del país.
Tenemos ante nosotros una oportunidad histórica.
Aprovecharla exigirá responsabilidad, generosidad, paciencia, inteligencia y, sobre todo, la capacidad de comprender que Venezuela está por encima de nuestras diferencias particulares.
Después de tantos años de división, ha llegado el momento de volver a encontrarnos.
Después de tantos años de confrontación, debemos recuperar la capacidad de construir juntos.
Después de tantos años de incertidumbre, debemos atrevernos nuevamente a imaginar el futuro.
La reconstrucción de Venezuela será una tarea de todos.
El futuro de la República dependerá de nuestra capacidad de encontrarnos, reconocernos y construir juntos.
Venezuela nos necesita a todos.

ENRIQUE MÁRQUEZ

